Por Sura’s Way
Esta nueva realidad de fiscalización ciudadana va más allá del grupo de los Aliados por la Democracia, que algunos cuestionan su credibilidad a partir del tipo de participación con el que cuenta, con personeros de la ANEP y líderes empresariales de los que se sabe sobre su preferencia y participación con el Partido ARENA. Yo soy de la opinión de que si por un lado se comprenden estas desconfianzas, por otro, no tendrían razón de ser, a partir de que reclamos emanados son evidentemente coincidentes y de conveniencia de la gran mayoría, ya que apuntan a la aspiración de una mejor democracia. Eso se sabe de sobra.
Las manifestaciones de exigencia del salvadoreño fiscalizador son legitimas, ya que el país nos pertenece por igual y por ello nos tenemos que involucrar en lo que consideremos, podría afectar su rumbo y por ende, nuestras vidas. Lo que reclamamos hoy, desafortunadamente en el pasado se calló, generando cierto aval que hasta ahora se lamenta. Estos nombramientos consecutivos en una misma legislatura, son una realidad con la que hay que vivir, y la única manera de revertir la decisión, es mediante recursos que busquen su descalificación, por lo que la lucha ya pasa a ser en otro terreno.
Teniendo el antecedente de que esto ya sucedió y se consideró valido por parte de la CSJ, dudo que algo pueda cambiar significativamente con respecto a los nombramientos de Magistrados de la Corte Suprema de Justicia –CSJ- y el Fiscal General. Por eso me animo más por lo que se pueda dar a partir de la nueva legislatura, ya que, lamentablemente, en las manifestaciones recientes no hubo exigencia de ponerlo por escrito, lo que deja la posibilidad abierta para que esto vuelva a repetir. Si existe una voluntad real de cambiar las cosas, todo debería apuntar a que se tendrán que hacer los ajustes constitucionales que correspondan.
La fiscalización ciudadana de la nueva legislatura debería ser igual para cada Órgano e Institución de Gobierno. Hay asuntos que no están bien y no se discuten porque la política salvadoreña es como es y ha sido así por años. Romper con los paradigmas existentes no será de ninguna manera fácil pero hemos de reconocer que por lo menos ha comenzado una nueva forma de hacer ver las cosas y exigir. Por su lado, los grandes medios de difusión seguirán intentando imponer sus agendas forzando a la ciudadanía a que hable de un tema determinado, pero por otro lado, y enhorabuena, hay un grupo de periodistas que se robustecen bajo el potencial de activismo que las redes sociales dan.
Estos periodistas, algunos de ellos designados a cubrir las noticias de la Asamblea, con todo su derecho, ya que publican a título personal y no con cuentas de los medios que representan, mantienen a los cibernautas actualizados, significando una nueva realidad de la generación de opinión que seguramente obligará a ceder en cierta medida al secretismo. De lo contrario se caerá en un ambiente de mera especulación. Hoy las cosas se leen y se escuchan contundentes, como nunca en el pasado, en tiempo real, y con una revolución que apenas inicia. Un llamado a tomar en cuanta que lo que se escribe puede provocar reacciones por lo que también se debe ser responsable.
Por último y no menos importante, tenemos que estar conscientes de que los Diputados no son enemigos del pueblo sino sus representantes, elegidos en las urnas por lo que cuentan con apoyo popular. Que no nos extrañe encontrar en la calle oposición a cualquier manifestación que se pueda iniciar, porque, como escribí arriba, hay desconfianzas y además, hay derecho. No tiene sentido creer que somos únicos y dueños de la verdad absoluta. Tampoco cabe dejarse engañar ni mentirle más al pueblo, como lo hace un medio esta mañana al publicar que "cientos" de miembros de asociaciones cívicas se presentaron a la Asamblea Legislativa a expresarse y grupos de "rojos" llegaron a insultar y amedrentar. Sabemos que llegaron pocos y por eso el llamado es a no quedarse en los teclados.
Para no guardarme algo que me incomoda, no somos ignorantes para que nos traten de vender la idea de que los que hicieron estos nombramientos en el 2006, fueron los que hoy son GANA -si a Rolando Alvarenga, hasta diputado lo quisieron hacer en las pasadas elecciones siendo él quien solicitó la dispensa de tramite, entonces era el jefe de fracción-. El colmo de achacar a GANA, es que un columnista ha tenido la osadía de escribir, así literalmente, "de este y el anterior Gobierno en su espectro amplio, representado por los partidos que orquestan y manipulan los movimientos, este el FMLN y el anterior por GANA". ¿Cómo se atreve a escribir que el anterior gobierno fue de GANA? Es que de verdad es abusivo creer que escriben para ignorantes. Es claro que no fue así. ¿Qué pasa que ofenden la inteligencia el pueblo? ...
Quiero insistir en que existe la necesidad de salir a expresarse a las calles y de reventar en las redes sociales a manera de buscar romper con los desmanes que así se consideren. Los señores Diputados seguramente comprenderán que es derecho de la gente.
