Por Sura’s Way
Es curioso que ahora, algunos critiquen lo que en años anteriores callaron. Cuando en el 2006 se tomó la decisión de elegir dos veces dentro de una misma legislatura a Magistrados de la Corte Suprema de Justicia –CSJ-, al parecer no hubo mucho que decir y por ende no pusieron el grito en el cielo como lo están haciendo. Hoy que se pretende volver a hacer, resulta que sí, aquello que se hiso estuvo mal; pero lo que no dicen estos “algunos”, es que no dijeron nada en aquel entonces, porque se trataba del Partido de sus simpatías. Por eso considero que antes de emitir opinión, sería bueno hacer la salvedad de aquella situación.
Ahora bien, no estoy sugiriendo que haber callado en el pasado signifique que no se deba reclamar ahora que las cosas han pasado y que se considera que aquello estuvo mal, no, no me malinterpreten. Simplemente hago el señalamiento porque considero que es necesario que vayamos citando las cosas como son, siempre anteponiendo la verdad y lo que la historia nos muestra. Enhorabuena las voces que hoy reclaman por este tipo de elección, lo que hacen es pasar a sumar a las que siempre estuvimos disconformes. Lamentablemente reclamando que se hagan las cosas por convicción no es solventar el problema sino que se necesita más que eso.

No existe garantía de que en el futuro, el Partido que se encuentre con más representación y poder de decisión en la AL, evitará tomar una vez más este tipo de decisiones. Si ayer, un Partido lo hizo, y hoy exige que no se haga, pero no sugiere ninguna formalidad, más bien me parece que podría estar dispuesto a repetir su decisión –de elegir dos veces- una vez se le presente la oportunidad de volver hacerlo. Lo que estoy diciendo es que en estos menesteres no bastan con compromisos de palabra si no que hay necesidad de poner las cosas por escrito para que de esa manera exista un lineamiento más explicito de cómo se debe hacer para estos casos.
En El Salvador debemos buscar un debate serio que nos haga considerar un cambio de Constitución, porque es haciendo conciencia como caeremos “en el 20” de que la que tenemos es ya obsoleta. No debemos tener más reacciones de pánico al mencionar referéndums o plebiscitos, por el contrario, son vías que debemos ver como una oportunidad a que nuestras voces sean tomadas en cuenta para la conformación de lo que sería nuestro nuevo “reglamento”. Mientras optemos por vías de soluciones a medias o parches, no estaremos en nada. En este caso lo que se necesita es ser tajantemente y escribir en donde corresponda: “Una Legislatura solamente podrá elegir una vez a Magistrados de la Corte Suprema de Justicia”, algo así. PUNTO.
No bastará con decirlo ni exigirlo o criticar porque en la AL se están llevando conversaciones al respecto, cuando esa es su naturaleza. Lo que nos tiene que importar es que se elija bien, como ya se hizo en esta Legislatura que eligió a la actual Sala de lo Constitucional, de la que muchos decimos estar orgullosos, ¿Si eligieron tan bien a esa Sala, qué es lo que nos dice que erigirán mal en esta ocasión? U otra pregunta, ¿Sí el Partido de oposición convirtió a la CSJ en una especie de hacedores de su voluntad, qué nos garantiza que no buscarán lo mismo al participar como lo acostumbraban en la elección en la próxima legislatura? ¿Se recuerdan? De que sólo llamaban a la CSJ para ordenar las decisiones …
Si bien es cierto, existe una correlación de fuerzas que respetar porque es la voluntad del pueblo, y lo que conviene es que se elija bien, la preocupación debe expresarse pareja para todos los Partidos Políticos en cuenta. Por el momento se trata de especulaciones sobre quiénes podrían ser, pero vamos a que, si no me equivoco, también la oposición está propensa a participar en lo que le corresponde, como debe de ser según la Constitución. Es aquí en donde entran los pesos y contrapesos, los nombramientos partidarios, los puestos de dedo; pues bien, si algo deseamos cambiar, debe de hacerse por reformas constitucionales porque mientras no se ponga por escrito es por gusto.